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marzo 7, 2026

Adorni agita el fantasma antimigrante estilo Trump y promete una reforma exprés por decreto

A cuatro días de las elecciones legislativas porteñas, el vocero presidencial y candidato, Manuel Adorni, recurrió al discurso antimigrante para reforzar su presencia en la campaña. Con tono punitivista, anunció que el Gobierno de Javier Milei modificará por decreto el régimen migratorio vigente, endureciendo las condiciones de permanencia y deportación, sin pasar por el Congreso.

En conferencia de prensa, Adorni calificó la legislación actual como “una invitación al caos” y afirmó sin respaldo estadístico que “ingresaron 1.700.000 inmigrantes irregulares en los últimos 20 años”. Aseguró que “hoy Argentina no expulsa a quienes infringen la ley” y prometió que eso “se termina con este Gobierno”.

Entre las medidas que se aplicarán por vía ejecutiva, destacó la expulsión inmediata de cualquier persona condenada por delitos —sin importar la gravedad—, el rechazo en frontera a condenados, la expulsión por falsedades en la declaración migratoria y la aceleración de los procesos de apelación. También se impulsará el cobro de los servicios de salud a migrantes no residentes y se endurecerán los requisitos para obtener residencia permanente y ciudadanía.

Adorni sostuvo además que “solo en 8 hospitales nacionales se gastaron 114 mil millones de pesos en atender extranjeros”, aunque no brindó fuentes oficiales. En paralelo, dijo que las universidades quedarán “habilitadas” a cobrar sus servicios a estudiantes no residentes, algo que ya ocurre según sus propias normativas internas. A nivel nacional, solo el 4,5 % del estudiantado universitario es extranjero.

Respecto al acceso a la salud, el impacto del uso del sistema público por parte de extranjeros es mínimo: en la provincia de Buenos Aires, los no residentes representan el 0,2 % de las consultas y el 0,8 % de las internaciones. En Córdoba, menos del 1,2 % de los pacientes son extranjeros, según datos oficiales.

La reforma que impulsa el Gobierno entra en contradicción con la Ley Nacional de Migraciones, sancionada en 2003, que garantiza el derecho a migrar como “esencial e inalienable”, y con el espíritu de la Constitución Nacional, que invita a “todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

El endurecimiento de las condiciones migratorias forma parte de una estrategia electoral que reproduce el enfoque de Donald Trump, con quien Milei ha manifestado reiterada afinidad. En la apertura de sesiones legislativas, el presidente ya había anticipado su intención de avanzar en una reforma que, más que legal, apunta a fidelizar a su electorado más reaccionario.